Mapeo geológico sistemático 1:1 000 000 en el Sector Antártico Argentino: avances en el muestreo y despliegue logístico helitransportado

Mapeo geológico sistemático 1:1 000 000 en el Sector Antártico Argentino: avances en el muestreo y despliegue logístico helitransportado

helicóptero Bell 212
Por Carlos Wilson, Leonardo Escosteguy y Juan Turra.

Introducción

El Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR) lleva adelante el proyecto "Hojas Geológicas Antárticas (Itinerante)", un programa de cartografía geológica sistemática a escala 1:1 000 000 del Sector Antártico Argentino. Este trabajo, enmarcado en la Ley 24.224 que establece la obligación de producir la cartografía geológica oficial de todo el territorio nacional —incluyendo el sector antártico—, tiene como objetivo mapear las unidades rocosas y las formas del relieve del continente blanco de manera metódica y progresiva, campaña tras campaña. Este proyecto se desarrolla en el marco del convenio de colaboración entre el SEGEMAR, el Instituto Antártico Argentino (IAA), la Dirección Nacional del Antártico (DNA) y el Comando Conjunto Antártico (COCOANTAR).

FIGURA 1. Sitios de muestreo geológico en el Sector Antártico Argentino CAV 2025/26

puntos de muestreo SEGEMAR
Fuente: elaboración propia con mapa base de ESRI Satellite.

Este artículo presenta los avances del proyecto durante la Campaña Antártica de Verano (CAV) 2025-2026, con foco en las tareas de muestreo geológico realizadas en las islas James Ross, Vega, Cerro Nevado y Persson, en el islote Giboso¹ y en la Península Antártica (FIGURA 1).

El trabajo geológico en la Antártida: metodología y desafíos

La misión del SEGEMAR en la Antártida es producir la cartografía geológica oficial del Sector Antártico Argentino. Esta labor se materializa en la elaboración sistemática de las Hojas Geológicas y Geomorfológicas: documentos que integran el mapeo de unidades rocosas y formas del relieve a escala regional, y que constituyen la base técnica para el conocimiento del territorio. Más allá del valor académico, esta producción científica aporta datos geoespaciales precisos que son fundamentales para la logística de las bases, la gestión de recursos y la mitigación de riesgos geológicos en el entorno antártico.

El trabajo de campo en la Antártida impone condiciones extremas. Las ventanas climáticas son breves, el terreno es abrupto y los afloramientos rocosos de mayor interés científico —libres de nieve y hielo, con roca fresca expuesta— se encuentran frecuentemente en zonas de difícil acceso: bordes de mesetas volcánicas, flancos de nunataks² , costas acantiladas. El desplazamiento terrestre, en un entorno de relieves irregulares y campos de grietas, resulta en muchos casos impracticable. Por eso, el proyecto utiliza helicópteros Bell 212 del COCOANTAR como herramienta central del despliegue (FIGURA 2).

FIGURA 2. Helicóptero Bell 212 posado sobre terreno irregular en la península Antártica

Helicóptero Bell 212 en Atntártida
Fuente: SEGEMAR / IAA / DNA.

Antes de cada campaña, el equipo realiza un trabajo de gabinete en el que procesa series temporales de imágenes satelitales para identificar qué sectores estarán libres de hielo durante la ventana estival y cuáles ofrecen las mejores condiciones para el descenso. En el terreno, las estaciones de muestreo son breves pero intensivas: en aproximadamente cinco minutos se extrae material rocoso y se ejecuta un protocolo de registro digital que incluye filmaciones en 360° y ráfagas fotográficas de alta resolución. Ese material visual permite reconstruir en gabinete el contexto geológico de cada afloramiento y garantizar que cada muestra conserve su valor espacial en el mapa.

Las muestras recolectadas son luego sometidas a análisis petrográficos y geocronológicos que permiten determinar la composición y la edad de las rocas, datos esenciales para reconstruir la evolución geológica del área.

Avances de la CAV 2025-2026

En el marco de la CAV 2025-2026, el equipo del SEGEMAR —integrado por los licenciados Carlos Wilson y Leonardo Escosteguy, con la colaboración del licenciado Marcos Rodríguez de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego— completó el muestreo en varios sectores clave del archipiélago.

En la isla Vega (253 km²), próxima a la Base Esperanza, el trabajo se concentró en las mesetas volcánicas que alcanzan los 600 metros sobre el nivel del mar. Sus cimas planas, esculpidas por la acción de antiguos glaciares, contrastan con los grandes acantilados que caen directamente al mar de Weddell. Las rocas de mayor interés científico se ubican en la periferia de la isla, en sectores de difícil acceso donde solo el helicóptero hace posible el muestreo.

En la isla James Ross, la campaña completó el relevamiento del margen oriental —desde el sector medio del islote Giboso hasta el extremo sur de James Ross— cerrando las tareas de muestreo iniciadas en campañas anteriores. Se trata de uno de los sectores de mayor interés para la interpretación estratigráfica y estructural de la región (FIGURA 3).

FIGURA 3. Acceso a puntos estratégicos de muestreo mediante apoyo aéreo

trabajo de campo en Antártida
Vista panorámica en la que se observa a los Lic. Carlos Wilson y Juan M. Turra sobre el borde de un plateau basáltico en la Isla James Ross, tras descender del helicóptero Bell 212 visible en segundo plano. Fuente: SEGEMAR / IAA / DNA.

El plan de trabajo incluyó el descenso y muestreo en el nunatak situado al sur de la isla Cerro Nevado —una masa rocosa que emerge en medio de la calota de hielo—, incorporando al proyecto información geomorfológica clave para la caracterización de este sector. Este tipo de afloramiento, rodeado completamente por hielo y sin ninguna ruta de acceso terrestre posible, representa exactamente el caso en que el despliegue helitransportado resulta determinante para el relevamiento geológico.

El hito más destacado fue el muestreo en la península Antártica, en la ladera frente al monte Wild, en el extremo sur de la península Trinidad. Este sector está asociado al glaciar Sjögren, cuyo drenaje desemboca en el canal Príncipe Gustavo. Por su elevada complejidad operativa, constituye el punto de mayor relevancia científica alcanzado hasta ahora: el acceso al basamento continental en un sector donde la logística convencional es inviable.

En la isla Persson, el equipo combinó el muestreo geológico con la inspección técnica del refugio San Martín, evaluando su estado de conservación y habitabilidad como punto de apoyo para futuras campañas (FIGURA 4).

FIGURA 4. Evaluación de habitabilidad y apoyo logístico del refugio San Martín en la isla Persson

Refugio San Martín en Antártida
Fuente: SEGEMAR / IAA / DNA.

Estado actual del proyecto

Con los datos de la CAV 2025-2026 en proceso de integración, el proyecto cuenta con un mapa preliminar de la Hoja SQ-21 y una cobertura de muestreo que ya abarca las islas James Ross, Vega, Cerro Nevado y Persson y el islote Giboso, más los primeros puntos sobre el continente antártico propiamente dicho. El procesamiento de las muestras recolectadas —análisis petrográficos y determinación de edades radimétricas— aportará los datos necesarios para completar y afinar la cartografía en elaboración.

FIGURA 5. Ubicación de la Hoja SQ-21

Ubicación de la Hoja SQ-21
Fuente: SEGEMAR.

Notas

¹ El islote Giboso es denominado por otros países como isla Humps.
² Término de origen inuit que refiere a una masa rocosa que se eleva o sobresale de la superficie terrestre en áreas de campos de hielo o glaciares.

Autores

Carlos Wilson. Licenciado en Geología. Responsable del Proyecto HGA 1M, SEGEMAR sede Buenos Aires. carlos.wilson@segemar.gov.ar

Leonardo Escosteguy. Geólogo del Proyecto HGA 1M, SEGEMAR sede Salta. leonardo.escosteguy@segemar.gob.ar

Juan Turra. Licenciado en Geología. Geólogo del Proyecto HGA 1M, SEGEMAR sede Buenos Aires. juan.turra@segemar.gob.ar

Se agradece la colaboración de los licenciados Gonzalo Saracco y Marcos Rodríguez quienes participaron en las tareas de muestreo.