Antecedentes del proyecto

La información geográfica es necesaria para tomar decisiones acertadas a escala local, regional y global. La gestión de los recursos naturales, el desarrollo de obras de infraestructura, la planificación urbana, la reducción de daños por inundaciones, la recuperación medioambiental, las valoraciones de terrenos de uso comunitario y la recuperación después de desastres, son sólo algunos ejemplos de las áreas en las que los encargados de tomar decisiones oportunas pueden beneficiarse con esta información.

 

Para la toma de decisiones hay una clara necesidad, en todos los niveles, de poder acceder, integrar y usar los datos espaciales provenientes de diversas fuentes. Así pues, nuestra capacidad para tomar decisiones colectivas acertadas local, regional y globalmente, depende de la puesta en práctica de la Infraestructura de Datos Geográficos que proporcione compatibilidad a través de jurisdicciones, promoviendo el acceso y la utilización de los datos.

Conocer adecuadamente la superficie del terreno donde se va desarrollar una obra de infraestructura, una urbanización, un emprendimiento agropecuario, una operación militar o de ayuda humanitaria, significa que tenemos que planificar con un grado de certeza que nos posicione en excelentes condiciones para cumplir con el objetivo buscado. Estamos ante una gran oportunidad para: ampliar la actividad económica, mejorar la prestación de servicios, la formulación de planes y la ejecución de proyectos de desarrollo, así como la calidad de las decisiones.

En nuestros días generar y describir datos geográficos y permitir el acceso a ellos para usarlos en análisis temáticos y planificación, es una responsabilidad ineludible para dar soporte técnico a la sociedad reconociendo que la información geográfica es vital para la toma de decisiones acertadas.

La integración de los datos provenientes de distintas fuentes sólo es posible si éstos fueron generados bajo las mismas normas y estándares aceptados por toda la comunidad de usuarios. Los organismos aquí presentes son conscientes de esta realidad, y se encuentra en un proceso de adaptación de sus datos geográficos a los estándares internacionalmente aceptados.